LOS MENTIROSOS DEL ARTE: RELACIÓN
PINTURA-LITERATURA
En las presentes líneas van a
encontrar una propuesta didáctica enmarcada en la relación literatura-pintura.
Es una apuesta por llevarle a estudiantes de los grados 10° y 11° un espacio
que permita poner en evidencia esta relación desde un referente de nuestra
cultura antioqueña en términos de arte, como lo es la artista Débora Arango
Pérez, en conjunto con algunos textos base que nos ilustrarán sobre este tejido entre el arte visual y el
literario.
A modo de justificación, queremos
plantear que en Antioquia tenemos muchos artistas que tienen importantes obras
literarias y de pintura que son conocidas tanto a nivel nacional como
internacionalmente, por ello creemos conveniente traerlas a colación en un
espacio del aula que puede transversalizarse entre las áreas de Artística,
Ciencias Sociales y Lengua Castellana, para que los estudiantes se hagan
partícipes de esta relación y las puedan conocer. El caso específico que
queremos llevar al aula son algunas obras de la antioqueña Débora Arango Pérez,
pues de allí pueden extraerse diferentes interpretaciones, además de entrar a
desarrollar una conciencia crítica tal y como lo propone la artista que
revolucionó los modos de ver a la mujer y a la sociedad en pleno desde el siglo
pasado hasta nuestros días.
De la relación pintura-literatura
queremos destacar un aspecto que consideramos que es crucial a la hora de
fomentar ciertas competencias del lenguaje en los estudiantes de grados
superiores, nos referimos al acto de la écfrasis. Tal vez la expresión resulte
extraña para los jóvenes de estos grados, pero es una manera de tejer un claro
ejercicio de escritura literaria y creativa por medio de un objeto visual que
fácilmente los puede atraer.
Ahora bien, es preciso decir que
estas líneas que acompañan la propuesta didáctica son necesarias para que el
docente de Lengua Castellana u otras áreas pueda tener una orientación más
clara respecto al propósito que aquí tenemos: fomentar el acercamiento a la
relación pintura-literatura en estudiantes de grados 10° y 11° como una
posibilidad de tener una experiencia estética con el arte, y a su vez estimular
la criticidad por medio de esta.
Para tal fin, nos proponemos en
primer lugar, diseñar una configuración didáctica que permita tratar como
proceso la relación entre pintura y literatura, para el caso decidimos optar
por una secuencia didáctica que según Pérez y Rincón (2009) es un diseño
didáctico flexible que se interesa por el contexto sociocultural donde se
inscriben las prácticas con las que se enseña y se aprende la lengua, y que se
pueden articular a una situación discursiva particular para brindarle sentido.
Comprende una serie de actividades encaminadas a desarrollar las competencias
del lenguaje, por tanto el objeto de la enseñanza no son los temas ni los contenidos,
estos son una pretexto o vehículo dinamizador para el fortalecimiento de
competencias.
En la secuencia didáctica cualquier
componente del lenguaje que pretenda desarrollarse, se abordará de manera
procesual para que el estudiante domine las habilidades propias de la
comunicación y esté en capacidad de ponerlas en contexto para atender
situaciones comunicativas reales, de su cotidianidad, tanto dentro de la
escuela como fuera de esta.
Y en segundo lugar, para conseguir
nuestro objetivo, buscamos que los estudiantes puedan identificar la relación
entre literatura-pintura a partir de nuestra propia cultura utilizando como
referente a la artista Débora Arango.
Entendido
lo anterior, es momento de dar paso a las claridades conceptuales desde las cuales
partimos para sustentar esta propuesta didáctica. Si bien nombramos este
trabajo como “Los mentirosos del arte” es porque en la relación existente entre
pintura y literatura puede apreciarse que los artistas del lienzo y de las
letras pueden concebirse como mentirosos partiendo de las ideas socráticas y
platónicas que expresan que tanto el pintor como el poeta hacen mímesis doble,
es decir, hacen una representación de una representación, donde lo que hacen es
crear una nueva versión de la idea natural de la realidad, haciendo que esto
sea una mentira basada en la verdad.
Asimismo, tenemos a Vargas Llosa (1989)
para comprender mejor el asunto. De su obra La
verdad de la mentiras podemos extraer cómo la ficción, o las mentiras, o la
mímesis que se hace en la literatura sobre la naturaleza humana, logra
descubrir e ilustrar tal cual es el mundo real y a la humanidad real, es decir,
se pretende evidenciar cómo la ficción literaria (y otras ficciones de las
expresiones artísticas) logra develar a las personas y al mundo con sus estados
más naturales mucho más de lo que lo hace la realidad misma.
Por tanto, cabe entender que el
escritor y el pintor al hacer imitación de una idea o de un objeto que antes se
ha pensado o materializado, lo que están creando es una mentira porque la
verdad (la idea original o natural) está dada una sola vez en el mundo de las
ideas o en la naturaleza; sin embargo, esas nuevas mentiras que se crean no lo
veremos aquí como algo negativo, por lo contrario, se trata es de exaltar la
riqueza que estos artistas le atribuyen a algo preexistente, mentiras que en
últimas lo que tratan de hacer es ilustrar y representar de forma precisa lo
que la humanidad es.
En esta vía, desarrollemos un poco
más la tesis que proponemos. Según Albero (2007), si vamos a hablar de la
relación pintura-literatura es necesario anunciar que estos dos tipos de
expresión artística cumplen una función mimética, es decir, de representación o
imitación, -que en el sentido de Vargas Llosa sería una mentira-, donde se
pueden detectar tres niveles de la mentira por parte del artista visual o
verbal.
En el primer nivel, el cual es el
único original, está Dios como el creador primario de todo lo que existe
siguiendo una postura Socrática; el segundo nivel lo conforma el artesano quien
es el que fabrica y materializa esa idea original o natural, dando lugar aquí a
una primera imitación o primera mentira.
En el tercero tenemos al pintor,
quien saca otra versión a partir de lo que hizo el artesano, lo que lo asume
como un doble mentiroso porque está “alejado tres veces de la naturaleza” (Albero,
2007, p. 5). Y en un cuarto nivel, encontramos al escritor quien por medio de
la écfrasis hará una versión más, basado en lo que ve de la obra del pintor lo
cual lo escalafona como un triple mentiroso o el más mentiroso de todos por ese
alejamiento del que habla Agudelo. Pero queremos reiterar que el concepto de
mentira se refiere es a esa inmensa capacidad reinterpretativa, reinventiva de
los artistas de la pintura y la literatura para crear nuevas versiones de la
idea originaria, es decir, son los mentirosos del arte porque la hacen revivir
constantemente.
En consecuencia, se estarán
preguntando en este punto por el término de “écfrasis” acuñado al campo
literario, pues lo traemos a colación porque una de las formas en la que el
poeta o el escritor crea una nueva mentira, es por medio de la écfrasis
entendida como la forma de hacer ver con palabras, es la descripción
literaria de una obra de arte visual.
Así que, quien escribe tiene la licencia de reconstruir (con mentira, es decir,
ficción) desde la suposición lo que pasó antes o después de una obra visual,
haciendo que la nueva representación creada dé más detalle y posiblemente nos
acerque más a la idea originaria, porque entre más esté alejado el escritor de
la realidad, con sus mentiras logra acercarse más a la esencia humana, ya que
la literatura pretende eso, develarnos más humanos de lo que en la realidad somos
o como en nuestra cotidianidad nos mostramos: sin tapujos, sin ocultar
perversidades.
De otro lado, tenemos que en las
obras literarias se pueden apreciar varios momentos que nos acercan hacia una
verdad o hacia una mentira de la ficción, lo que nos acerca hacia la verdad
según lo expresa Vargas Llosa es que “la noción de verdad y la de mentira
funcionan de forma distinta, cada una está mediatizada por la historia, entre
más se acerque el relato literario a la historia más verdad tendrá o entre más
lejanía haya de la historia más mentira habrá” (1989, pp.20, 21). Por ende, nos atrevemos a postular que entre
más nos acerquemos a una obra sea literaria o visual, el autor podrá tener más
verosimilitud en la medida que juegue con los acontecimientos históricos, y es
en este punto donde vemos la pertinencia de abordar en el aula de clase un poco
de la obra de Débora Arango porque ella desde su pintura se acercaba mucho a la
historia, ilustrando varios acontecimientos políticos, sociales y culturales
del país. De modo que al ser una pintora ella decide acercarse más a la verdad,
sin embargo no deja de ser una mentirosa del arte según el concepto que aquí
venimos desarrollando.
Empero, aunque una obra trate sobre
verdades históricas o supuestas verdades históricas no significa que la ficción
o ese trato hermoso que hace la literatura se pierda. Un ejemplo de cómo una
obra se sirve de la historia o de la verdad es la impactante creación de
Eduardo Galeano “Las venas abiertas de América Latina”, donde a través de
diversos estilos como la narración, el ensayo, la crónica y el uso de
estadísticas, el autor describe con crudeza la realidad latinoamericana a lo
largo de su proceso histórico.
Para ultimar, la ficción-mentira, lo
que nos narran, se convierte en un símbolo, en una representación de realidades
con las cuales nos sentimos identificados. Así como lo dice Mitchell citado por
Agudelo (2011): “El lector descubre un sentido en el cual el lenguaje puede ser
las cosas que los escritores han querido hacer, es decir, lo que ellos hacen
ver” (p. 77), lo cual da cuenta de que la literatura -como lenguaje verbal- y
la pintura -como lenguaje no verbal-, nos dan la posibilidad de ser lo que en
la realidad o ante los demás no somos capaces de ser, porque no podemos olvidar
que hacemos parte de una sociedad en la que hay normas que regulan nuestro
comportamiento humano, quedándonos solo las expresiones artísticas y del
lenguaje para crear la versión de humano que queremos ser.
Asimismo, podemos decir que es
precisamente la ficción, o sea la mentira, la que logra ilustrar los deseos y
los miedos, la belleza y la fealdad, la pureza y la perversidad de la humanidad
de una forma más real de lo que lo muestra la realidad en que vivimos, porque
abiertamente en el mundo existente nosotros censuramos nuestras bajas pasiones,
nuestros pensamientos de acuerdo o de desaprobación, oprimimos muchas
ideologías y acciones porque la realidad limita. “Lo hermoso de la ficción es
que en medio de sus numerosas verdades y mentiras es que nos develan la misma
realidad que vivimos pero elevada en sus expresiones, como una especie de
exageración, la transforma” (1989, p.17).
De manera que, queremos hacer un
homenaje en el aula a la literatura y la pintura pero puestas en equidad como
posibilitadoras de despertar sensibilidad y criticidad en los educandos, porque
como ya lo explicamos, son expresiones que desde la mentira o la ficción nos
muestran lo que humanamente llevamos por dentro. Y para terminar, proponemos
que una manera de ilustrar esta relación es llevándole a los estudiantes este
tipo de creación como lo es la écfrasis ya que permite esa vinculación de la
pintura y la literatura, y qué mejor manera de hacerlo que por medio del legado
que nos dejó nuestra querida Débora.
CONFIGURACIÓN DIDÁCTICA
Secuencia didáctica: “Los mentirosos del arte”: Relación
pintura-literatura
Tiempo estipulado: 3 Sesiones de clase
Asignaturas con puntos de encuentro:
Lengua Castellana, Educación
Artística y Ciencias Sociales.
Preguntas guía:
¿Qué
posibilita la pintura en otras áreas?
¿Quién
es Débora Arango y qué aporta su obra a la construcción de nuestra sociedad y
cultura?
¿De
qué manera podemos relacionar la pintura con la literatura?
Objetivo general: Fomentar el acercamiento a la
relación pintura-literatura en estudiantes de grados 10° y 11° como una
posibilidad de tener una experiencia estética con el arte y a su vez estimular
la criticidad por medio de esta.
Temáticas: pintura, literatura y écfrasis.
Competencias: Textual, comunicativa, semántica,
pragmática, enciclopédica y literaria.
Derechos Básicos de Aprendizaje:
Grado 10°:
·
Derecho N° 4:
Formula puntos de encuentro entre la
literatura y las artes plásticas y visuales.
Evidencias de
aprendizaje: -Amplía su visión de las corrientes literarias mediante el
conocimiento de las manifestaciones artísticas de una época determinada. -Determina
las principales características de los textos literarios que lee y los
relaciona con expresiones artísticas. -Reconoce las diferencias formales entre
las obras literarias y las artes plásticas o visuales.
·
Derecho
N° 6: Comprende diversos tipos de texto, asumiendo una
actitud crítica y argumentando sus puntos de vista frente a lo leído.
Evidencias de aprendizaje: -Deduce
referentes sociales, culturales o ideológicos presentes en las voces que hablan
en el texto y argumenta su posición al respecto.
Grado 11°:
·
Derecho N° 2: Expresa,
con sentido crítico, cómo se articulan los códigos verbales y no verbales en
diversas manifestaciones humanas y da cuenta de sus implicaciones culturales,
sociales e ideológicas.
Evidencias de
aprendizaje: -Comprende el sentido literal y figurado de distintos símbolos
empleados en los medios de comunicación. -Clasifica los elementos simbólicos
presentes en diferentes situaciones como una clase, un videoclip o un concierto
musical.
PRIMERA ETAPA (Actividades de
exploración):
Sesión 1:
En esta primera etapa se podrán
evidenciar los conocimientos previos que tienen los estudiantes acerca de la
pintura y la literatura, se les hará preguntas como: ¿Cómo creen que podemos
relacionar la pintura con la literatura?, ¿Qué acercamientos han tenido con la
literatura y la pintura?
Seguidamente se les explicará quién
es la artista Débora Arango y la importancia de su obra para la generación de
una conciencia crítica en la sociedad y la cultura. Además de ello, se les
anunciará cuáles son las pinturas que trabajaremos de ella, se les permitirá a
los estudiantes poder observarlas de una manera más detallada, creando un
espacio donde se hará una tertulia dejándolos expresar las ideas que les trae
la pintura.
Luego se les explicará de una manera
más detallada qué es lo que acarrea cada una de las obras que se les dio a
conocer.
Las obras a presentar son:
La
República - Débora Arango (1957)
Descripción: un Congreso de la
República haciendo el saludo nazi, dos aves carroñeras comiéndose a una mujer
encima de la bandera de Colombia y un hombre disfrazado de paloma de la paz son
los elementos claves de La República, una de las obras más crudas de Débora Arango.
La acuarela no tiene una fecha exacta porque la artista antioqueña se aisló en
su finca durante cuarenta años, pero está claro que la hizo en los cincuenta,
cuando la Junta Militar gobernaba a Colombia. El personaje de la paloma (dicen
los especialistas) es Gustavo Rojas Pinilla o Laureano Gómez. Esa visión,
surrealista y activista, entre visceral y caricaturesca, convirtió a Débora
Arango en una de las figuras más polémicas del arte colombiano. Siendo una
señorita antioqueña, hace ochenta años decidió dedicarse a la pintura en lugar
de criar hijos y su pincel se encargó de retratar la violencia y de cuestionar
a la sociedad colombiana.
Madona del silencio - Débora Arango
(1944)
Descripción:
“La vida, con toda su fuerza admirable, no puede apreciarse jamás entre la
hipocresía y entre el ocultamiento de las altas capas sociales: por eso mis
temas son duros, acres, casi bárbaros; por eso desconciertan a las personas que
quieren hacer de la vida y de la naturaleza lo que en realidad no son” (Arango
citada por Santana, 2012).
SEGUNDA ETAPA (Actividades de
práctica):
Sesión 2:
En esta segunda etapa se trabajará el
concepto de écfrasis y también se les explicará porqué
hablamos de mentira cuando nos referimos al arte. Para esto utilizaremos el
texto “El mito de la caverna” de Platón para poner en contexto aquello de la
idea originaria, que no es el objeto la versión original sino la idea de objeto
que nace en el mundo de las ideas.
En el arte utilizamos la mentira
partiendo de que las ideas son la creación original y lo que se hace a partir
de ella ya sería solo una copia, una nueva versión o una mentira de la idea primaria,
es decir las pinturas son una mentira y si algún autor realiza un escrito de
ello sería una triple mentira.
Para tal propósito, se les mostrará
a los estudiantes un video donde se cuenta cierta parte de la vida de Débora
Arango, así se puede conocer aún más de la vida de ella, para comprender lo que
en sesiones pasadas se han explicado como cuál es el significado que tienen sus
obras y cuál es su metodología de trabajo. (link del video: https://www.youtube.com/watch?v=7DHMUVdQenU)
Seguidamente, se hará lectura
colectiva de algunos textos literarios que se han inspirado en la obra de
Débora para develar cómo es el ejercicio de la écfrasis puesto en el contexto
de nuestro tema de interés. Se hará un conversatorio en el que los estudiantes
podrán expresar aquellas posturas críticas que han tomado respecto a la obra de
la artista después de conocer su vida, lo que significó para ella el arte y el
propósito social que le imprimía, podrán comentar las interpretaciones que
extrajeron.
Así, se podrá proponer luego la
construcción de dos escritos que los acercará al ejercicio de la écfrasis, se
hará un escrito netamente descriptivo y una segunda producción de corte
narrativa a partir del siguiente cuadro:
Los derechos de las mujeres (1954)
TERCERA ETAPA (Actividades de
aplicación):
Sesión 3:
Varias imágenes que contienen las
obras de Débora Arango estarán expuestas en el espacio del aula para que los
estudiantes las puedan observar de manera detallada, así podrán elegir una de
sus pinturas para que de ella realicen un ejercicio de écfrasis, donde se les
pedirá que a partir de la pintura realicen una creación ya sea en forma de un
cuento, un poema, una descripción u otro tipo de relato, atendiendo los asuntos
que más le llame la atención de las pinturas señaladas, para ello se les dará
un tiempo proporcionado para poder hacer una revisión de la escritura y
ayudarles a corregir partes de su creación en cuanto a su estructura, cohesión
y coherencia; la intención es que esta construcción escrita pase por un proceso
de planeación, producción, revisión, edición y publicación (socialización), tal
y como lo propone Cassany (2004) como momentos de la escritura.
PRODUCTO FINAL: El estudiante estará en condiciones
de presentar un escrito donde se evidencie una creación ecfrástica a partir de
una de las pinturas de Débora Arango, producciones que se socializarán ante la
comunidad escolar en uno de los eventos institucionales donde se conmemore la
cultura.
CRITERIOS DE EVALUACIÓN:
●
Participación
activa.
●
Respeto
y escucha por la palabra del otro.
●
Receptividad
ante las lecturas en voz alta.
·
Disposición
y compromiso para las actividades propuestas a lo largo de las sesiones.
●
Cumplimiento
en el ejercicio de escritura descriptiva y narrativa a partir de la pintura
indicada y los momentos de escritura.
● El escrito final debe presentar la
normatividad sugerida, debe dar cuenta del manejo del concepto de écfrasis
●
Receptividad
en el momento de hacer los conversatorios y al socializar las producciones.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Agudelo, P. (2011). Los ojos de la palabra. La construcción
del concepto de écfrasis, de la retórica antigua a la crítica literaria.
Albero, D. (2007). La écfrasis como mímesis. Universidad
Nacional de San Martín, Maestría en Historia del Arte.
Cassany, D.
(2004). La cocina de la Escritura (11°
impresión ed.). Barcelona: Anagrama.
Pérez, M. y Rincón, G. (2009). Actividad, secuencia didáctica y pedagogía por proyectos: tres
alternativas para la Organización del Trabajo Didáctico en el Campo del Lenguaje.
Bogotá CERLALC
Santana, P. (2012). Los
descarnados trazos de Débora Arango. El Espectador.
Vargas Llosa, M. (1989). La
verdad de las mentiras. Edición Punto de Lectura: España.
Cibergrafía











