viernes, 27 de abril de 2018

LOS MENTIROSOS DEL ARTE


LOS MENTIROSOS DEL ARTE: RELACIÓN PINTURA-LITERATURA

En las presentes líneas van a encontrar una propuesta didáctica enmarcada en la relación literatura-pintura. Es una apuesta por llevarle a estudiantes de los grados 10° y 11° un espacio que permita poner en evidencia esta relación desde un referente de nuestra cultura antioqueña en términos de arte, como lo es la artista Débora Arango Pérez, en conjunto con algunos textos base que nos ilustrarán  sobre este tejido entre el arte visual y el literario.
A modo de justificación, queremos plantear que en Antioquia tenemos muchos artistas que tienen importantes obras literarias y de pintura que son conocidas tanto a nivel nacional como internacionalmente, por ello creemos conveniente traerlas a colación en un espacio del aula que puede transversalizarse entre las áreas de Artística, Ciencias Sociales y Lengua Castellana, para que los estudiantes se hagan partícipes de esta relación y las puedan conocer. El caso específico que queremos llevar al aula son algunas obras de la antioqueña Débora Arango Pérez, pues de allí pueden extraerse diferentes interpretaciones, además de entrar a desarrollar una conciencia crítica tal y como lo propone la artista que revolucionó los modos de ver a la mujer y a la sociedad en pleno desde el siglo pasado hasta nuestros días.
De la relación pintura-literatura queremos destacar un aspecto que consideramos que es crucial a la hora de fomentar ciertas competencias del lenguaje en los estudiantes de grados superiores, nos referimos al acto de la écfrasis. Tal vez la expresión resulte extraña para los jóvenes de estos grados, pero es una manera de tejer un claro ejercicio de escritura literaria y creativa por medio de un objeto visual que fácilmente los puede atraer.

Ahora bien, es preciso decir que estas líneas que acompañan la propuesta didáctica son necesarias para que el docente de Lengua Castellana u otras áreas pueda tener una orientación más clara respecto al propósito que aquí tenemos: fomentar el acercamiento a la relación pintura-literatura en estudiantes de grados 10° y 11° como una posibilidad de tener una experiencia estética con el arte, y a su vez estimular la criticidad por medio de esta.
Para tal fin, nos proponemos en primer lugar, diseñar una configuración didáctica que permita tratar como proceso la relación entre pintura y literatura, para el caso decidimos optar por una secuencia didáctica que según Pérez y Rincón (2009) es un diseño didáctico flexible que se interesa por el contexto sociocultural donde se inscriben las prácticas con las que se enseña y se aprende la lengua, y que se pueden articular a una situación discursiva particular para brindarle sentido. Comprende una serie de actividades encaminadas a desarrollar las competencias del lenguaje, por tanto el objeto de la enseñanza no son los temas ni los contenidos, estos son una pretexto o vehículo dinamizador para el fortalecimiento de competencias.
En la secuencia didáctica cualquier componente del lenguaje que pretenda desarrollarse, se abordará de manera procesual para que el estudiante domine las habilidades propias de la comunicación y esté en capacidad de ponerlas en contexto para atender situaciones comunicativas reales, de su cotidianidad, tanto dentro de la escuela como fuera de esta.
Y en segundo lugar, para conseguir nuestro objetivo, buscamos que los estudiantes puedan identificar la relación entre literatura-pintura a partir de nuestra propia cultura utilizando como referente a la artista Débora Arango.

            Entendido lo anterior, es momento de dar paso a las claridades conceptuales desde las cuales partimos para sustentar esta propuesta didáctica. Si bien nombramos este trabajo como “Los mentirosos del arte” es porque en la relación existente entre pintura y literatura puede apreciarse que los artistas del lienzo y de las letras pueden concebirse como mentirosos partiendo de las ideas socráticas y platónicas que expresan que tanto el pintor como el poeta hacen mímesis doble, es decir, hacen una representación de una representación, donde lo que hacen es crear una nueva versión de la idea natural de la realidad, haciendo que esto sea una mentira basada en la verdad.
Asimismo, tenemos a Vargas Llosa (1989) para comprender mejor el asunto. De su obra La verdad de la mentiras podemos extraer cómo la ficción, o las mentiras, o la mímesis que se hace en la literatura sobre la naturaleza humana, logra descubrir e ilustrar tal cual es el mundo real y a la humanidad real, es decir, se pretende evidenciar cómo la ficción literaria (y otras ficciones de las expresiones artísticas) logra develar a las personas y al mundo con sus estados más naturales mucho más de lo que lo hace la realidad misma.
Por tanto, cabe entender que el escritor y el pintor al hacer imitación de una idea o de un objeto que antes se ha pensado o materializado, lo que están creando es una mentira porque la verdad (la idea original o natural) está dada una sola vez en el mundo de las ideas o en la naturaleza; sin embargo, esas nuevas mentiras que se crean no lo veremos aquí como algo negativo, por lo contrario, se trata es de exaltar la riqueza que estos artistas le atribuyen a algo preexistente, mentiras que en últimas lo que tratan de hacer es ilustrar y representar de forma precisa lo que la humanidad es.
En esta vía, desarrollemos un poco más la tesis que proponemos. Según Albero (2007), si vamos a hablar de la relación pintura-literatura es necesario anunciar que estos dos tipos de expresión artística cumplen una función mimética, es decir, de representación o imitación, -que en el sentido de Vargas Llosa sería una mentira-, donde se pueden detectar tres niveles de la mentira por parte del artista visual o verbal.
En el primer nivel, el cual es el único original, está Dios como el creador primario de todo lo que existe siguiendo una postura Socrática; el segundo nivel lo conforma el artesano quien es el que fabrica y materializa esa idea original o natural, dando lugar aquí a una primera imitación o primera mentira.
En el tercero tenemos al pintor, quien saca otra versión a partir de lo que hizo el artesano, lo que lo asume como un doble mentiroso porque está “alejado tres veces de la naturaleza” (Albero, 2007, p. 5). Y en un cuarto nivel, encontramos al escritor quien por medio de la écfrasis hará una versión más, basado en lo que ve de la obra del pintor lo cual lo escalafona como un triple mentiroso o el más mentiroso de todos por ese alejamiento del que habla Agudelo. Pero queremos reiterar que el concepto de mentira se refiere es a esa inmensa capacidad reinterpretativa, reinventiva de los artistas de la pintura y la literatura para crear nuevas versiones de la idea originaria, es decir, son los mentirosos del arte porque la hacen revivir constantemente.
En consecuencia, se estarán preguntando en este punto por el término de “écfrasis” acuñado al campo literario, pues lo traemos a colación porque una de las formas en la que el poeta o el escritor crea una nueva mentira, es por medio de la écfrasis entendida como la forma de hacer ver con palabras, es la descripción literaria  de una obra de arte visual. Así que, quien escribe tiene la licencia de reconstruir (con mentira, es decir, ficción) desde la suposición lo que pasó antes o después de una obra visual, haciendo que la nueva representación creada dé más detalle y posiblemente nos acerque más a la idea originaria, porque entre más esté alejado el escritor de la realidad, con sus mentiras logra acercarse más a la esencia humana, ya que la literatura pretende eso, develarnos más humanos de lo que en la realidad somos o como en nuestra cotidianidad nos mostramos: sin tapujos, sin ocultar perversidades.
De otro lado, tenemos que en las obras literarias se pueden apreciar varios momentos que nos acercan hacia una verdad o hacia una mentira de la ficción, lo que nos acerca hacia la verdad según lo expresa Vargas Llosa es que “la noción de verdad y la de mentira funcionan de forma distinta, cada una está mediatizada por la historia, entre más se acerque el relato literario a la historia más verdad tendrá o entre más lejanía haya de la historia más mentira habrá” (1989, pp.20, 21).  Por ende, nos atrevemos a postular que entre más nos acerquemos a una obra sea literaria o visual, el autor podrá tener más verosimilitud en la medida que juegue con los acontecimientos históricos, y es en este punto donde vemos la pertinencia de abordar en el aula de clase un poco de la obra de Débora Arango porque ella desde su pintura se acercaba mucho a la historia, ilustrando varios acontecimientos políticos, sociales y culturales del país. De modo que al ser una pintora ella decide acercarse más a la verdad, sin embargo no deja de ser una mentirosa del arte según el concepto que aquí venimos desarrollando.
Empero, aunque una obra trate sobre verdades históricas o supuestas verdades históricas no significa que la ficción o ese trato hermoso que hace la literatura se pierda. Un ejemplo de cómo una obra se sirve de la historia o de la verdad es la impactante creación de Eduardo Galeano “Las venas abiertas de América Latina”, donde a través de diversos estilos como la narración, el ensayo, la crónica y el uso de estadísticas, el autor describe con crudeza la realidad latinoamericana a lo largo de su proceso histórico.

Para ultimar, la ficción-mentira, lo que nos narran, se convierte en un símbolo, en una representación de realidades con las cuales nos sentimos identificados. Así como lo dice Mitchell citado por Agudelo (2011): “El lector descubre un sentido en el cual el lenguaje puede ser las cosas que los escritores han querido hacer, es decir, lo que ellos hacen ver” (p. 77), lo cual da cuenta de que la literatura -como lenguaje verbal- y la pintura -como lenguaje no verbal-, nos dan la posibilidad de ser lo que en la realidad o ante los demás no somos capaces de ser, porque no podemos olvidar que hacemos parte de una sociedad en la que hay normas que regulan nuestro comportamiento humano, quedándonos solo las expresiones artísticas y del lenguaje para crear la versión de humano que queremos ser.
Asimismo, podemos decir que es precisamente la ficción, o sea la mentira, la que logra ilustrar los deseos y los miedos, la belleza y la fealdad, la pureza y la perversidad de la humanidad de una forma más real de lo que lo muestra la realidad en que vivimos, porque abiertamente en el mundo existente nosotros censuramos nuestras bajas pasiones, nuestros pensamientos de acuerdo o de desaprobación, oprimimos muchas ideologías y acciones porque la realidad limita. “Lo hermoso de la ficción es que en medio de sus numerosas verdades y mentiras es que nos develan la misma realidad que vivimos pero elevada en sus expresiones, como una especie de exageración, la transforma” (1989, p.17).
De manera que, queremos hacer un homenaje en el aula a la literatura y la pintura pero puestas en equidad como posibilitadoras de despertar sensibilidad y criticidad en los educandos, porque como ya lo explicamos, son expresiones que desde la mentira o la ficción nos muestran lo que humanamente llevamos por dentro. Y para terminar, proponemos que una manera de ilustrar esta relación es llevándole a los estudiantes este tipo de creación como lo es la écfrasis ya que permite esa vinculación de la pintura y la literatura, y qué mejor manera de hacerlo que por medio del legado que nos dejó nuestra querida Débora.

CONFIGURACIÓN DIDÁCTICA

Secuencia didáctica: “Los mentirosos del arte”: Relación pintura-literatura
Tiempo estipulado: 3 Sesiones de clase
Asignaturas con puntos de encuentro: Lengua Castellana, Educación Artística y Ciencias Sociales.
Preguntas guía:
¿Qué posibilita la pintura en otras áreas?
¿Quién es Débora Arango y qué aporta su obra a la construcción de nuestra sociedad y cultura?
¿De qué manera podemos relacionar la pintura con la literatura?
Objetivo general: Fomentar el acercamiento a la relación pintura-literatura en estudiantes de grados 10° y 11° como una posibilidad de tener una experiencia estética con el arte y a su vez estimular la criticidad por medio de esta.
Temáticas: pintura, literatura y écfrasis.
Competencias: Textual, comunicativa, semántica, pragmática, enciclopédica y literaria.
Derechos Básicos de Aprendizaje:
Grado 10°:
·         Derecho N° 4: Formula puntos de encuentro entre la literatura y las artes plásticas y visuales.
Evidencias de aprendizaje: -Amplía su visión de las corrientes literarias mediante el conocimiento de las manifestaciones artísticas de una época determinada. -Determina las principales características de los textos literarios que lee y los relaciona con expresiones artísticas. -Reconoce las diferencias formales entre las obras literarias y las artes plásticas o visuales.
·         Derecho N° 6: Comprende diversos tipos de texto, asumiendo una actitud crítica y argumentando sus puntos de vista frente a lo leído.
Evidencias de aprendizaje: -Deduce referentes sociales, culturales o ideológicos presentes en las voces que hablan en el texto y argumenta su posición al respecto.
Grado 11°:
·         Derecho N° 2: Expresa, con sentido crítico, cómo se articulan los códigos verbales y no verbales en diversas manifestaciones humanas y da cuenta de sus implicaciones culturales, sociales e ideológicas.
Evidencias de aprendizaje: -Comprende el sentido literal y figurado de distintos símbolos empleados en los medios de comunicación. -Clasifica los elementos simbólicos presentes en diferentes situaciones como una clase, un videoclip o un concierto musical.

PRIMERA ETAPA (Actividades de exploración):
Sesión 1:
En esta primera etapa se podrán evidenciar los conocimientos previos que tienen los estudiantes acerca de la pintura y la literatura, se les hará preguntas como: ¿Cómo creen que podemos relacionar la pintura con la literatura?, ¿Qué acercamientos han tenido con la literatura y la pintura?
Seguidamente se les explicará quién es la artista Débora Arango y la importancia de su obra para la generación de una conciencia crítica en la sociedad y la cultura. Además de ello, se les anunciará cuáles son las pinturas que trabajaremos de ella, se les permitirá a los estudiantes poder observarlas de una manera más detallada, creando un espacio donde se hará una tertulia dejándolos expresar las ideas que les trae la pintura.
Luego se les explicará de una manera más detallada qué es lo que acarrea cada una de las obras que se les dio a conocer.
Las obras a presentar son:










La República - Débora Arango (1957)
Descripción: un Congreso de la República haciendo el saludo nazi, dos aves carroñeras comiéndose a una mujer encima de la bandera de Colombia y un hombre disfrazado de paloma de la paz son los elementos claves de La República, una de las obras más crudas de Débora Arango. La acuarela no tiene una fecha exacta porque la artista antioqueña se aisló en su finca durante cuarenta años, pero está claro que la hizo en los cincuenta, cuando la Junta Militar gobernaba a Colombia. El personaje de la paloma (dicen los especialistas) es Gustavo Rojas Pinilla o Laureano Gómez. Esa visión, surrealista y activista, entre visceral y caricaturesca, convirtió a Débora Arango en una de las figuras más polémicas del arte colombiano. Siendo una señorita antioqueña, hace ochenta años decidió dedicarse a la pintura en lugar de criar hijos y su pincel se encargó de retratar la violencia y de cuestionar a la sociedad colombiana.













Madona del silencio - Débora Arango (1944)
Descripción: “La vida, con toda su fuerza admirable, no puede apreciarse jamás entre la hipocresía y entre el ocultamiento de las altas capas sociales: por eso mis temas son duros, acres, casi bárbaros; por eso desconciertan a las personas que quieren hacer de la vida y de la naturaleza lo que en realidad no son” (Arango citada por Santana, 2012).

SEGUNDA ETAPA (Actividades de práctica):
Sesión 2:
En esta segunda etapa se trabajará el concepto de écfrasis y también se les explicará porqué hablamos de mentira cuando nos referimos al arte. Para esto utilizaremos el texto “El mito de la caverna” de Platón para poner en contexto aquello de la idea originaria, que no es el objeto la versión original sino la idea de objeto que nace en el mundo de las ideas.
En el arte utilizamos la mentira partiendo de que las ideas son la creación original y lo que se hace a partir de ella ya sería solo una copia, una nueva versión o una mentira de la idea primaria, es decir las pinturas son una mentira y si algún autor realiza un escrito de ello sería una triple mentira.
Para tal propósito, se les mostrará a los estudiantes un video donde se cuenta cierta parte de la vida de Débora Arango, así se puede conocer aún más de la vida de ella, para comprender lo que en sesiones pasadas se han explicado como cuál es el significado que tienen sus obras y cuál es su metodología de trabajo. (link del video:           https://www.youtube.com/watch?v=7DHMUVdQenU)
Seguidamente, se hará lectura colectiva de algunos textos literarios que se han inspirado en la obra de Débora para develar cómo es el ejercicio de la écfrasis puesto en el contexto de nuestro tema de interés. Se hará un conversatorio en el que los estudiantes podrán expresar aquellas posturas críticas que han tomado respecto a la obra de la artista después de conocer su vida, lo que significó para ella el arte y el propósito social que le imprimía, podrán comentar las interpretaciones que extrajeron.
Así, se podrá proponer luego la construcción de dos escritos que los acercará al ejercicio de la écfrasis, se hará un escrito netamente descriptivo y una segunda producción de corte narrativa a partir del siguiente cuadro:















Los derechos de las mujeres (1954)

TERCERA ETAPA (Actividades de aplicación):
Sesión 3:
Varias imágenes que contienen las obras de Débora Arango estarán expuestas en el espacio del aula para que los estudiantes las puedan observar de manera detallada, así podrán elegir una de sus pinturas para que de ella realicen un ejercicio de écfrasis, donde se les pedirá que a partir de la pintura realicen una creación ya sea en forma de un cuento, un poema, una descripción u otro tipo de relato, atendiendo los asuntos que más le llame la atención de las pinturas señaladas, para ello se les dará un tiempo proporcionado para poder hacer una revisión de la escritura y ayudarles a corregir partes de su creación en cuanto a su estructura, cohesión y coherencia; la intención es que esta construcción escrita pase por un proceso de planeación, producción, revisión, edición y publicación (socialización), tal y como lo propone Cassany (2004) como momentos de la escritura.

PRODUCTO FINAL: El estudiante estará en condiciones de presentar un escrito donde se evidencie una creación ecfrástica a partir de una de las pinturas de Débora Arango, producciones que se socializarán ante la comunidad escolar en uno de los eventos institucionales donde se conmemore la cultura.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN:

      Participación activa.
      Respeto y escucha por la palabra del otro.
      Receptividad ante las lecturas en voz alta.
·         Disposición y compromiso para las actividades propuestas a lo largo de las sesiones.
      Cumplimiento en el ejercicio de escritura descriptiva y narrativa a partir de la pintura indicada y los momentos de escritura.
      El escrito final debe presentar la normatividad sugerida, debe dar cuenta del manejo del concepto de écfrasis
      Receptividad en el momento de hacer los conversatorios y al socializar las producciones.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Agudelo, P. (2011). Los ojos de la palabra. La construcción del concepto de écfrasis, de la retórica antigua a la crítica literaria.
Albero, D. (2007). La écfrasis como mímesis. Universidad Nacional de San Martín, Maestría en Historia del Arte.
Cassany, D. (2004). La cocina de la Escritura (11° impresión ed.). Barcelona: Anagrama.
Pérez, M. y Rincón, G. (2009). Actividad, secuencia didáctica y pedagogía por proyectos: tres alternativas para la Organización del Trabajo Didáctico en el Campo del Lenguaje. Bogotá CERLALC
Santana, P. (2012). Los descarnados trazos de Débora Arango. El Espectador.
Vargas Llosa, M. (1989). La verdad de las mentiras. Edición Punto de Lectura: España.

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